Elba Esther Gordillo, tras casi 6 años presa, dice que fue víctima de persecución política


La exdirigente del SNTE, Elba Esther Gordillo, tras casi 6 años presa, reivindicó su inocencia y se asumió como víctima de persecución política, acoso e injusticia con elementos que cayeron por estar basados en mentiras, reclamar las traiciones de quienes dirigieron el sindicato magisterial y, casi festiva, proclamar: recuperé la libertad y la reforma educativa se ha derrumbado.

La dirigente asumió que algunas actitudes que se me atribuyen hayan contribuido a que fuéramos un blanco fácil, un chivo expiatorio al que se le culpó de todo, pero sobre todo lamento que quienes deberían defenderlos no lo hicieran y nos traicionaron.

Aludía a consecuencias que ha tenido en el gremio la reforma. Lamento que hayan sido sometidos a una persecución política y mediática que tenía por objeto lacerar sus conquistas laborales y atomizar al gremio. Lamento que nos hayan responsabilizado de la compleja situación educativa del país, cuando la mayoría de los maestros dan lo mejor con las herramientas insuficientes que el gobierno les da.