"Tomé decisiones difíciles que afectaron añejos privilegios" dice Peña en su último informe


El presidente de México, Enrique Peña Nieto, aseguró desde Palacio Nacional que deja un país con resultados tangibles y mejor del que recibió hace seis años, al rendir su último informe de gobierno, dijo que asumió haber tomado decisiones difíciles y tener conciencia de que el cambio impulsado afectó añejos privilegios.

"Estuvimos dispuestos a asumir ese costo y asimilar el desgaste que es consecuencia de emprender profundas transformaciones", subrayó. Admitió no haber alcanzado los objetivos trazados en todas las asignaturas, pero puedo asegurar que siempre actuamos para remover los obstáculos que habían impedido por largo tiempo un desarrollo pleno.

Peña Nieto se refirió también a su próximo sucesor, Andrés Manuel López Obrador: Como corresponde a una nación democrática, el pasado primero de julio en un proceso libre, plural y participativo, México decidió el rumbo que habrá de seguir en los próximos años. A partir del primero de diciembre iniciará una nueva etapa. Como presidente y como mexicano deseo el mayor de los éxitos al próximo jefe del Ejecutivo federal en su gestión.

Asistieron a la ceremonia los representantes del Congreso: el diputado Porfirio Muñoz Ledo y el senador Martí Batres, ambos de Morena; el ministro Luis María Aguilar, titular del Poder Judicial; los gobernadores e integrantes del gabinete. Todos, ubicados en un presídium dividido en dos, mientras en medio y solo en su podio, el mandatario dirigió el mensaje de casi 90 minutos, al cual se le intercalaron cinco videos –uno por cada eje de su administración– para ilustrar con datos duros los avances de su gestión.