2018, el año que destronaron a los reyes del fútbol mundial


Luka Modric cerrará el próximo 31 de diciembre un 2018 de ensueño. El croata ha culminado doce meses de éxitos, con el epílogo del Mundial de clubes con el Real Madrid en Abu Dabi y siendo elegido como el mejor deportista de su país durante el presente año, por delante de campeones del mundo de waterpolo o de la Davis como Cilic.

El reconocimiento de los suyos completa un círculo que se inició en diciembre pasado, con el segundo Mundial de clubes consecutivo y con el añadido de ser elegido el mejor del torneo. Era el anuncio de lo que venía en camino, firmando doce meses perfectos y que le han llevado a lo más alto del mundo del fútbol.

La conquista de la Champions fue el momento más especial. Gracias al fútbol que salió de sus botas, sus compañeros y aficionados madridistas pudieron alzar una nueva Copa de Europa, en este caso al cielo de Kiev, escribiendo de nuevo la historia, con el tercer título consecutivo en el formato Champions, algo desconocido hasta el momento.

"No todo en el fútbol son los goles", se atreve a decir el croata para reivindicar su manera de jugar a este deporte, cualidades que no han pasado inadvertidas para el resto de componentes del planeta fútbol, tal y como ha quedado demostrado.

Tras conquistar Europa por tercera vez de seguido, cuarta vestido de blanco, el centrocampista logró que el Mundial de Rusia girara alrededor de sus pies, llevando a Croacia a disputar una final única en la historia y en la que la fuerza francesa no dejó culminar la épica de un pequeño país comandado por un menudo futbolista y que le valió ser elegido el mejor de la cita rusa, por delante de esa pléyade de atletas que diría Guardiola y que llevaron a Francia a levantar la Copa del Mundo.

Un mes después de la final del Mundial, la UEFA le nombra mejor jugador de la temporada en competiciones europeas. Nadie lo discute, excepto Ronaldo. Sin solución de continuidad es la FIFA y todos aquellos que juegan, dirigen, escriben y animan desde la grada, los que decidieron que Modric era el mejor. Entre tanto publicaciones como Goal, GQ, Sportke Novosti... le elegían como el número uno.

Mientras esto pasaba, el Real Madrid sacaba la cabeza y seguía en la lucha por todos los títulos, levantando situaciones complicadas y manteniendo vivas todas las opciones, llegaba el premio que buscan todos los jugadores y que desde hace una década era patrimonio de Messi y Ronaldo. Claro está, hablamos del Balón de Oro, ese en el que Modric volvió a arrasar para nuevo disgusto de Cristiano Ronaldo y que ha sido elogiado por Messi, Xavi y por todos y cada uno de sus compañeros en el Real Madrid.

Para cerrar el año, con Modric a los mandos, el equipo blanco levantaba el título número 24 de la época de Florentino Pérez, con el croata en plan decisivo logrando el gol que abrió la final y que dejó patente que el Real Madrid seguía haciendo historia con el tercer Mundial consecutivo.