Los Pinos, de símbolo de poder, a museo para todos


El 30 de noviembre de 1934, al jurar como Presidente de la República, Lázaro Cárdenas decidió no vivir en el Castillo de Chapultepec, para abrirlo al público. De esa decisión surgió la Residencia Oficial de Los Pinos, ubicada en el rancho La Hormiga, a un costado del histórico Molino del Rey donde, en 1847, se libró una batalla contra el invasor estadounidense.

La nueva residencia oficial tomó su nombre en recuerdo de la finca en la que el expresidente Cárdenas conoció a su esposa Amalia Solórzano. Para que hiciera honor a su nombre, mandó sembrar numerosos pinos. Fue ahí donde el Presidente concibió y redactó los principales decretos de su gobierno, entre los que destacan: la entrega de 22 millones de hectáreas a los trabajadores del campo y la restitución a la nación de su riqueza petrolera, el 18 de marzo de 1938.

Durante 84 años fue la residencia oficial de 13 presidentes, excepto Adolfo López Mateos, quien no vivió ahí. Los Pinos abarca un espacio de 56 mil metros cuadrados, catorce veces más grande que el de la Casa Blanca en Estados Unidos. 
Los Pinos hoy…

En un hecho histórico, la Residencia Oficial de Los Pinos abrió sus puertas al público para convertirse en el Complejo Cultural Los Pinos desde el pasado 1 de diciembre. En su primera semana, más de 100 mil personas lo han visitado.

En este nuevo ciclo que vive nuestro país, Los Pinos recibe a todo aquel que desee recorrer sus calzadas, jardines y galerías de estatuas, así como disfrutar de su arquitectura y eventos culturales. El Complejo Cultural Los Pinos será un espacio digno que dialogue con las culturas de México.

Se puede acceder al Complejo Cultural Los Pinos de martes a domingo, desde las 10 de la mañana hasta las 17:00 horas. El ingreso es por la Puerta 1, ubicada en Parque Lira y por la Puerta 3, desde el Bosque de Chapultepec. La entrada es libre; mayos información aquí.